Almodovar: Volvió como el viajero que huye y tarde o temprano detiene su andar….
Por: Irma Velasco
Una vez más el cine de Pedro Almodovar encuentra toda su fuerza en la belleza. En la forma de contar una historia más allá y muy por encima de su argumento. Volver apasiona porque la tragedia y la comedia se contaminan, porque la risa y el llanto se suceden con la misma naturalidad con la que se complementan lo fantástico y lo real en un equilibrio armónico que supera la linealidad de la historia, que en sí misma no se muestra interesante. Por otra parte, los elementos alrededor de la trama, la enriquecen con mucha originalidad sin que la cinta pierda relación con la realidad; un pueblo, La Mancha. Un viento solano que enciende el fuego y despierta la locura. Ellas, las mujeres, y un fantasma que vulve de la muerte para pedir perdón. “Lo más difícil de Volver fue escribir su sinopsis”, confesó el director español en su sitio oficial. Quizás porque el filme narra con simpleza una historia compleja de asesinatos, apariciones y reencuentros. No en vano el cineasta manchego fue reconocido con el premio al mejor guión en la ultima edición del festival de Cannes. Por otra parte, la cinta goza de otra gran ventaja. Se converte ella misma en el reencuentro entre el viejo cine de Almodovar y su público. Con ella regresan la commedia y los viejos temas de su filmografía: el recuerdo, las mujeres, la madre y la muerte. La cultura de la muerte en la Mancha natal del cineasta atraviesa el relato, alimentado por los rituales y las leyendas que mantienen vivos a los que se fueron. En el cementerio del pueblo un grupo de mujeres limpia el polvo de las grises tumbas. Un coro femenino se escucha de fondo. Es la primiera escena del film. La introducción a un mundo donde sólo hay espacio para las mujeres, sobrevivientes de la locura, de la traición y del desamor.

A pesar de la tierra que levanta el viento, ellas continúan su tarea y sobreviven garcias a su femenidad, a sus lazos de solidaridad y sus rasgos de maternidad. Por ello el trabajo de las seis actrices protagonistas- Penélope Cruz, Carmen Maura, Lola Dueñas, Blanca Portillo, Yohana Cobo y Chus Lampreave- es fundamental en la película y por ello también fue reconocido en Cannes con el premio colectivo de interpretación femenina.
Raimunda (Penelope Cruz ) se presenta como el símbolo que sintetiza una feminidad entre frágil y furiosa, cuya naturalezza le permite sobrevivir, sin que le sea necessario abandonar su vulnerabilidad. Por último, Almodovar regresa a la raiz, al primer amor….a las calles empedradas de La Mancha y a su madre. “He vuelto a la maternidad como origen de la vida y de la ficción, escribió el cineasta.Volvió sin miedo del pasado, como el viajero que huye y tarde o temprano detiene su andar, como dice el tango de Alfredo Le Pera, que sirve de banda sonora al film y que bien lo representa.

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