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Por: Mónica Heinrich V.

Charles Horman tenía 29 años cuando fue dado por Desaparecido, su amigo FranK Terruggi tenía 24 años. Ambos, fueron arrestados por los militares durante los primeros días del golpe de estado que dio Pinochet en Chile. Ambos fueron vistos siendo conducidos por los militares al famoso Estadio Nacional, lugar donde también murió el cantautor Victor Jara luego de que le cortaran las manos. Ambos fueron testigos mudos de lo que el mundo sabía pero callaba. Durante esos años en que se gestó aquella macabra operación intitulada el Plan Cóndor, USA, país que hoy ha cruzado el Oceano con el slogan de «liberar» a Irak, Afganistán y parece que en breve «liberará» a Irán, USA que hoy se rasga las vestiduras y se da tremendos golpes de pecho ante la idea de que exista un país que esté gobernado por un dictador, USA fue quien se encargó de apadrinar a Banzer, Pinochet, Videla y demás uniformados en todos los países latinoamericanos que pudo

Charles Horman, escritor y cineasta americano, de tendencias más bien «liberales» se trasladó desde Nueva York a Santiago, queriendo participar de lo que Allende intentó instaurar: un socialismo democrático. Horman se muda a Santiago acompañado de su esposa. Viven la nueva experiencia que significa para ellos lo que estaba naciendo en Chile. Sin embargo, luego de un año de estadía, Pinochet da un golpe de Estado y entre toques de queda, y arrestos políticos, Horman desaparece.
 
La suerte quiso que Horman estuviera en Viña del Mar tres días antes del golpe (hoy se sabe que el golpe de estado se elaboró desde Viña del Mar); la suerte también quiso que Horman estuviera alojado en el mismo hotel donde se alojaba gente de la marina norteamericana; la suerte quiso que Horman al ser americano no levantara sospechas entre sus compatriotas y pudiera enterarse de más cosas de las que debía enterarse. La suerte quiso que se revisara el expediente de Horman y se descubrieran sus nexos con cierto periódico de izquierda, convirtiéndolo así en alguien de cuidado.
 
Horman, ingenuo como muchos, creía que al ser americano estaría completamente seguro, después de todo los militares chilenos no movían un dedo sin la aprobación del gobierno americano, lo que ya sabemos a dónde nos conduce esto ¿no?
 
Horman desaparece, su esposa y el padre de Horman (quien viaja desde Nueva York hasta Chile al enterarse de la noticia) empiezan a presionar a todos los que pueden tratando de descubrir qué pasó con Charles. El consulado y la embajada gringa salen con las excusas más estrafalarias, está visto que no sólo la desaparición de un ciudadano americano está en juego sino también secretos de estado que no pueden salir a la luz pública. Durante la búsqueda frenética de Charles Horman, seremos testigos de los cientos y cientos de desaparecidos que la dictadura dejó.
 
La realidad de los cuerpos amontonados, de las ejecuciones, del poco respeto que hubo hacia la vida, de que no importó la edad, el sexo, la nacionalidad, para ser torturado y ejecutado. La indiferencia y la hipocresía de la gente que manejaba el gran aparataje de la masacre, los privilegios que tenía cierto tipo de gente, las mentiras, todo se ve en esta película que logra conmover, informar y sobre todo concientizar sobre nuestro pasado.
 
La película es maravillosa desde todo punto de vista, salió a luz en el 82, época en que todo seguía muy nuevo todavía, y por la imagen y la forma de ser filmada está dotada del realismo de la época. El director Costa-Gavras ha sido un pilar fundamental en el cine testimonial, en el cine que formula críticas políticas, y realiza esta película con el tino que ya ha demostrado en Z.
 
Si bien la labor del cine es entretener, también puede ser un instrumento para informar, para sacudir, y en este caso lo logra con creces. La cinta no se caracteriza por una realización vanguardista, al contrario, el estilo de Costa-gavras ha sido siempre conservador, pero logra su cometido apuntando sin miedo, con una exposición frontal, directa, sin complacencias, sin disfraces. Hasta el último minuto sabemos que hemos visto algo real.
 
Las actuaciones son de lujo, Jack Lemon en el papel del padre de Charles, destaca, le creés todo, sufrís con él por su hijo, sufrís su angustia, sufrís su impotencia, sufrís su decepción, sufrís su despertar hacia la conciencia de que todos los conceptos que el dio por hechos en la vida que llevaba en USA, creyendo en su sistema, creyendo en su gobierno, creyendo en sus DERECHOS, todo se viene abajo.
 
Sissi Spacek en el papel de la luchadora esposa de Charles, lo hace muy bien, no desentona en ningún momento con la historia. El guión es lapidario, no deja la más mínima duda de lo que intenta denunciar, no contiene frases rebuscadas, ni reflexiones filosóficas, porque lo cotidiano, el hecho en sí mismo de que alguien desaparezca así como así, se cuenta solo, se vive solo, quien lo ve, sufre, llora, piensa en esas épocas, y las cosas no han cambiado mucho.
 
Averiguando más, el el padre de Horman luchó incansablemente por saber la verdad hasta 1994 que fue cuando falleció. Su nuera, la esposa de CHarles Horman, hasta el día de hoy ha intentado hacer justicia, hasta último momento esperó un juicio hacia Pinochet, un juicio contra Kissinger, hasta el día de hoy lucha por conseguir los expedientes del caso de Charles, que recién en el gobierno de Clinton y previo arresto en Londres de Pinochet, fueron liberados, pero que como pueden ver en esta página, tienen tachones que impiden ver gran parte de los documentos.
 
Finalmente el 2008 se consiguió iniciar un juicio contra algunos de los involucrados, autores materiales y militares que estaban al tanto de lo sucedido, pero con la muerte de Pinochet uno de los principales responsables quedó sin castigo.
 
Costa-gavras ha declarado en un juicio que sigue abierto en Chile por el acceso que tuvo a testigos para hacer su película. Sin embargo, esta es una historia de más de 30 años, y los intereses que hay detrás son muy importantes para USA como para permitir que ciertos trapos sucios salgan de casa.
 
Noam Chomsky dijo que el mayor estado terrorista del mundo es USA. Nosotros los latinoamericanos tenemos muertos y desaparecidos que lo prueban.
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6 Comentarios

  1. De acuerdo en todo, menos en eso de que la labor del cine es entretener, me parece una apreciación algo ignora de lo que es el cine. Me parece que cada cineasta define los objetivos de su creación.

  2. Jose, el comentario marginal dentro de la nota en realidad se refería a lo que los hermanos Lumiere pensaron cuando crearon el cinematógrafo y eso se puede leer en cualquier introducción teórica del cine. Obviamente que el cine da para muchas cosas màs, entretener, informar, ganar plata, exhibiciones onanistas, shockear, aburrir, y un largo etcétera.Y cada cineasta define su obra como mejor le parezca, al igual que cada persona o público decodifica el mensaje como mejor le parezca.Un saludo.

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