“JUST A PERFECT DAY”
Por: Mónica Heinrich V.

Trainspotting es una película de culto. Tiene todos los ingredientes para serlo: vanguardista para su época, independiente, shockeante, y un retrato fiel de una generación. De todas las películas sobre drogas que he visto, es junto con Réquiem for a dream, una de las más desgarradoras.

A que nos referimos con “Trainspotting”?, se refiere a un pasatiempo inglés de mirar los trenes pasar y calcular su tiempo o velocidad (tan ingeniosos no?), pero en el mundo de la heroína es la manera en que la droga corre por tus venas, desde que te pinchás hasta que te produce efecto.

Aunque aquí en Santa Cruz es imposible hallar heroína, no obstante el submundo de la droga (cocaína, marihuana, ácidos) alcanza niveles insospechados en nuestra sociedad. Los caretas piensan que es algo que afecta a los estratos más bajos, pero no, los consumidores son muchos más de los que se piensan. Lo más triste de todo, es que la gran mayoría no se reconocen adictos y viven su vida con “normalidad”, sin querer asumir que tienen un problema.

Y Trainspotting habla de eso, de cuanta droga te podás imaginar, pero no, no es una alabanza o una oda de un heroinómano para los heroinómanos. Sus detractores han intentado hacerla pasar como un filme que impulsa a seguir consumiendo drogas, pero nada más lejos de la realidad.

Te explico. La película comienza con Ewan Mcgregor (en el papel más destacado de su carrera) corriendo por las calles, mientras una serie de frases en que se utiliza el verbo “ELEGIR”, nos taladran el cerebro. Él no quiere elegir la vida, no quiere tener responsabilidades y sentirse desanimado ante su putrefacta y miserable existencia como ser humano común y normal (léase: trabajar, pagar cuentas, tener familia, hacer feliz a alguien, cumplir expectativas y las expectativas del mundo), entonces decide no elegir la vida.

La película parte de ese punto, y el no elegir la vida desemboca en elegir la droga (creo que más claro el mensaje no podía estar). Para Renton (Mcgregor), la vida es vacía, insípida, sin sentido y la droga le proporciona un solaz. Durante la película nos describe su mundo, el mundo de los que no eligen la vida.

Un psicópata interpretado por Robert Carlyle (uno de los mejores actores ingleses) le pone sazón al relato, este personaje no se droga, pero su psiquis está tan perturbada que su no elección de vida se da en un comportamiento totalmente anti-social; también desfila en la pantalla un promiscuo que se infecta de SIDA luego de que su novia lo deja y se hace adicto a la heroína; Sick Boy, quien afirma tener “control” sobre su adicción; y el drogadicto empedernido, el más adicto a todos: Spud, personaje entrañable pero igual de perdido que el resto.

Mientras la película transcurre veremos a Renton intentar desprenderse de ese mundo y caer nuevamente en él. Escucharemos las reflexiones de una juventud resentida y marginada que no le encuentra sentido a su vida. Una juventud que no encaja, y que al no encajar pensará que no merece más que la efímera “felicidad” que le proporciona el pinchazo de la heroína.

Además, nos encontraremos ante una experiencia visual casi perfecta, porque Trainspotting es un paisaje visual acelerado y dinámico, donde todo está matizado por un toque de humor negro. Una dirección impecable, quizás lo mejor que ha hecho Danny Boyle hasta el momento, con una edición que incluso en estos días, pocas veces he visto en un filme de este tipo, en el que la historia además de tener una estética interesante, tiene un argumento profundo.

En un momento dado, Renton se encontrará en la encrucijada final de todo adicto, tendrá que ELEGIR si sigue en ese camino que es de descenso, o si de una buena vez elige un futuro, elige su vida.

Esta es una película basada en el libro homónimo de Irving Welsh (recomendado también). Está dirigida por Danny Boyle a quien ya hemos visto dirigiendo películas como “La playa”, “Una historia diferente”, “Tumbas al ras de la tierra” (otro peliculón), y más recientemente “28 días” y la imperdonable “Sunshine”. Sus dotes como director son indiscutibles, tanto el manejo de cámara, los planos, el hilo narrativo, son excelentes.

El guión estuvo a cargo del mismo que siempre ha trabajado con él en anteriores películas Jonn Hodge y la fotografía tiene como encargado a Brian Tufano que cuenta en su haber trabajos como “Billy Elliot”. La banda sonora es perfecta, se complementa con la película de tal manera que parece como si hubiesen sido hechas la una para la otra. Una de las mejores bandas sonoras que he escuchado, recomendada también para tu colección.

Eso sí, no es apta para todo público, de hecho recomiendo que la vean personas que saben a qué se están ateniendo. Muchas veces me he topado con gente que dice que Trainspotting es una basura, pero para mí es una de las grandes películas que heredamos de los 90s.

CURIOSIDADES
– Originalmente, el actor de Mark Reenton sería Ewen Bremner, que también actúa en Trainspotting, interpretando a Spud.
– Ewan McGregor enflaqueció 13 kilos para interpretar a Renton.
– Ewen Bremner (Spud) interpretó a Renton en la versión teatral de Trainspotting.
– Irving Welsh, autor del libro, hace una pequeña aparición en el filme como Mikey.
– En una curiosa encuesta realizada hace unos años, el DVD de Trainspotting resultó ser el más robado en toda Australia.
– El bar donde Mark conoce a Diane tiene en sus paredes un menú escrito con letras semejantes al bar Korova de La Naranja Mecánica.
– En la entrada del baño del antro «Volcano» se encuentra una imagen de Jodie Foster en Taxi Driver y Mark está parado detrás de una imagen de Travis Bickle de Taxi Driver

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