Chagall

 

Me desperté. Son las 2 aquí. La noche/madrugada/ es la misma en todos lados.Desde que llegué sueño que muero. Increíble. Ayer fue un homenaje al cine noir, me parece. Moría acribillada y un fantasma, que era yo misma, me veía a mí misma (bien egocéntrico) siendo cremada.  Luego el sueño entraba al thriller, porque había quienes empezaban a buscar mis restos, y nada che. Del polvo (o mejor dicho de un polvo) vine y en polvo me había convertido.Y ahora que otra vez fenecía de forma muy grandilocuente, mi sueño se interrumpió ante tanta inmolación onírica.
 
Aprovecho estos momentos de frío, silencio friburguense (estamos en Friburgo, rodeados de montañitas tipo por las que descendía Heidi con Copo de Nieve) para hablarles en onda catarrera de Chagall, de vitrales, de iglesas, deja vus y surrealismo.
 
Les ha pasado que ven muchas veces algo y no les mueve ni un cabello, y luego ven la misma maldita cosa y los vuelve completamente locos? Yo lo atribuyo a la edad y a la muerte de las ilusiones juveniles (sí, asumo mi vejez con dignidad). 

Eso me ocurrió con Chagall.  En Zurich cualquier guía turístico de poca monta te va a meter a la Iglesia Fraumünster a que veas los vitrales de Chagall. Yo los había visto en tres ocasiones ya. Y no, no es mi absoluto rechazo a esas casas tétricas llenas de símbolos y estatuas, donde no podés tomar fotografías pero si comprar souvenirs de los santos alabados, lo que me hizo ignorar macabramente a Chagall.

Pienso, me visualizo en el pasado, y no encuentro ningún puente emotivo con esa que se paró ante dichos vitrales y no sintió nada o sintió poco. No sé quién es esa y por qué era así. El caso es que la de hoy, que mañana será lejana quizás, se paró frente a los vitrales de Chagall y fue estúpidamente feliz.

Tontería turística, endorfinas liberadas por otras actividades, efectos del chocolate suizo o qué, quedé fascinada con el tipo. El azul, el verde y el rojo cobraron nuevo significado ante mis bolivianos ojitos.

Los vitrales fueron pintados por Chagall cuando tenía más de 80 años. Son 5, y todos son reflejos de historias bíblicas contadas a través del arte.

Los Profetas

Jaboco

La vida de Cristo

El fin del mundo

Moisés

Como no se pueden tomar fotos, les pongo esta que encontré en la web de los 3 principales y que no le hace justicia para nada. Yo escuchaba emocionada la charla de la guía que describía los vitrales de arriba a abajo.

Otra cosa conmovedora de Chagall, es que al igual que muchos de nosotros, tenía a su infancia como esa tierra querida, entrañable y de la que no podía desprenderse, a pesar de la pobreza y los momentos de difícil situación económica que le tocó vivir siendo niño.
 
Volcó esa nostalgia en sus pinturas, donde solía retratar con impactante colorido historias hermosas, surrealistas y oníricas. Llenas de fantasía. Un tipo sensible, judío, perseguido por los nazis, que una vez murió su primera esposa, no pudo trabajar durante 1 año, y cuando lo hizo, los colores fueron oscuros y las historias reflejadas, tristes.

Una de sus obras más conocidas es La Crucifixión Blanca.
Moriría en los 80s, siendo considerado uno de los pintores y grafistas más importantes del siglo XX. Estas son imágenes que valen la pena llevarse en el inconsciente a la hora de dormir. Así que ya que me retina se llenó del color infantil, poético de Chagall quizás ahora podré dormir tranquila.
Mientras tanto, en otras noticias breves:
– Pasaporte alemán encontrado. El eficiente servicio suizo, logró devolverme por 20 francos suizos (YES! cobraron la hallada jejeje) mi identidad social y política (dizqué) y la libretita que me permite  cruzar fronteras. Globalización las pelotas.
– Hoy presentamos el corto en Friburgo, y luego de presentarlo, se nos acercó gente local que había viajado/vivido en Bolivia y se encontraba emocionada porque nosotros estemos aquí, emocionados también. La emoción se desborda por las montañas nevadas de Friburgo. Quién lo diría.
Spread the love

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

*