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FITCRUZ 2017

TEATRO: Calandraca (Ditirambo)

El teatro no es literatura

Por: Toto Torres

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Foto: El Deber

La crítica

Varios literatos, incluso premios Nobel de literatura, seducidos por el arte dramático, emprendieron la tarea de escribir obras de teatro. Son literatos, que conocedores de las trampas del texto escrito, cuyas obras dramáticas (salvo contadas excepciones) tienen una característica inequívoca: ninguna de ellas funciona en la escena.

Hay muchos literatos que han fracasado al escribir obras de teatro porque no comprenden que el teatro no es literatura. Se enfrentan a la escritura dramática con la torpe ingenuidad de quien cree que por saber manejar un auto puede navegar un barco. Creo que éste es el caso de Oscar Barbery, que no logra escribir el texto de esta obra, Calandraca, con solvencia para la escena.

Si bien el texto y la obra divierten al público, después de una lectura superficial se hacen evidentes las falencias dramatúrgicas. El texto deja muchas promesas sin cumplir, por ejemplo: al final del primer cuadro se nos habla de una violación de la cual Victoria Hugo (Lorena Suiger), uno de los personajes femeninos, ha sido víctima, pero luego no se vuelve a hablar de eso.  La escena no solo plantea un conflicto muy potente que no halla resolución, sino que de alguna forma normaliza y minimiza la violación de una joven que recoge castañas, al volverlo algo anecdótico que no tiene ninguna consecuencia posterior en el universo de la obra. No es solo esta escena la que no encuentra resolución, la obra misma no supera la dimensión anecdótica.

Creo que sería muy interesante ver a ese mismo equipo de actores y actrices con un texto que demande más de ellos, que les de la opción de crear personajes complejos, ya que la mayor parte del tiempo el texto propone personajes tipos y cliché, tan es así que Honoré es casi intercambiable con Benigno. Los personajes son unidimensionales, un poco a la manera del café concert o la revista política, el alcalde kolla y avaricioso, la joven bella e ingenua, la vieja renegona.

Existe otra posible lectura de la obra, una que se diluye con la puesta actual que dirige Porfirio Azogue, pero que podría ser muy interesante. Tres viejos incapaces de defender con hechos una cultura local son devorados por angurria de un poder político y económico, poder que termina consumiendo también la esperanza de una generación joven capaz de crear algo más sólido que la anterior. ¿No ha sido esa, por muchas generaciones, una trágica realidad nacional? De momento, la obra se queda en la superficie marcada por el texto, aunque la escena tenga el potencial de hablar de algo más trascendente.

La pregunta

Antes de ir al conversatorio, me quedaba la duda de cuál era la intención del grupo Ditirambo al escoger esta obra y darle esta puesta, ya que si su objetivo era hacer una obra capaz de entretener al público local, más allá de la percepción que tenga yo del resultado artístico de la propuesta, se podría decir que sin duda la obra cumplía su objetivo.

Post-Conversatorio

Charlando con el director y con uno de los actores me enteré de ciertos detalles que me ayudaron a entender qué es lo que había pasado con la obra durante su proceso de puesta, y reconfirmar que el texto escogido presentó dificultades durante el proceso de creación.

En un principio el texto duraba casi el doble, fue decisión de puesta el cortarlo a la duración actual, casi una hora. La figura del alcalde en el texto generó la posibilidad de esta lectura un poco más política, sin embargo entró en conflicto con la mirada del escritor,  quien pensaba que el alcalde debería ser menos importante y la obra centrarse en la trascendencia de la literatura para el desarrollo de la cultura, una visión un tanto romántica o naif.  El choque de visiones generó un obra que no habla con claridad ni de la literatura, ni del conflicto entre el poder político y el desarrollo artístico.

También el final era distinto en el texto original, ya que en algún momento había la posibilidad de que los tres personajes sí habían sido capaces de producir literatura durante esos 30 años y  la obra concluía con la reivindicación de estos escritores.

Y entonces ¿por qué escoger este texto? El objetivo de Ditirambo es trabajar con dramaturgias locales, algo necesario y de gran importancia, y al haber trabajado anteriormente con Barbery optaron por volver al mismo autor.

Los conversatorios que se llevaron a acabo durante el festival, pretendían generar un espacio de diálogo que nos ayude a mejorar nuestra producción teatral, un objetivo pretencioso que espero se haya logrado en alguna medida.

El teatro es cosa viva, una obra cambia constantemente, algunas de forma drástica otras de manera sutil,  solo queda desear que La Calandraca, ese monstruo serpiente gigante al que se hace mención en la obra, termine adueñándose de la escena y que la obra logre despojarse de todo lo que le impida ahondar en ese conflicto político, si es así me interesaría ver una nueva versión de esta obra.

La obra te pareció...
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OBRA

 “Calandraca”

GRUPO

 Compañía Teatral Ditirambo (Bolivia)

AUTOR

Oscar Barbery

DIRECCIÓN

Porfirio Azogue Talamás

ELENCO:

Lorena Sugier
Romy Paz
Amilkar Jaldin
Elías Serrano
Arturo Lora
Gerónimo Mamani

VESTUARIO

Martha Aldapi

UTILERÍA

Blair Jiménez

 

TEATRO: La misión (Amassunu)

La misión de la misión

Por: Toto Torres

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La misión, memoria de una revolución, es una obra tan barroca que para hacer sólo una reseña haría falta escribir varias páginas, es de tal complejidad que un análisis de la puesta demandaría un análisis de la historia de las revoluciones y del teatro.

No se ingresa al universo de Müller sin abrir una caja de Pandora, en la obra esta caja se desparrama en el lienzo de la escena, como el delicioso cuadro Bosch, pero más saturado por ser el tiempo (irónicamente) corto y el espacio breve.

Por eso, yo que no quiero perderme esa densidad de agujero negro, esquivo a la obra y me pongo a hablar hoy de lo que circunda a la presentación y que también aporta a la construcción, de forma indirecta pero concreta, del hecho teatral.

¿Quiénes asumen la misión? es una pregunta fundamental para el éxito de cualquier tipo de misión, con quiénes se cuenta realmente. En un inicio, para asumir una misión hay que entenderla, y cuando la organización del festival no se da cuenta que la obra empieza cuando el público entra a la platea y ve a una actriz que está sentada cocinando, cuando se interrumpe esta acción dramática con un largo discurso de premiación y un sorteo, es claro que la misión no se ha entendido y no puede ser asumida como propia, por eso creo que el festival no asume la misión.

Pero a su vez cuando uno pregunta en la mesa de almuerzo y salas de espera ¿qué tal la misión? y la gente conocida te responde:

– Parece que no está muy buena.

– ¿La has visto?

– No, solo la han mostrado en Santiago.

– Entonces…

– Los actores dicen que…

Ahí te das cuenta que tampoco tod@s l@s que actúan en la misión la han asumido, quizás tampoco tod@s la han entendido. ¿Cómo actúas algo en lo que no crees? ¿cómo dices un texto que no comprendes, si la obra no resuena en ti cómo resonará en el público? El elenco en pleno tampoco asume la misión y entonces ¿de quién es esta misión?

¿Qué misión tiene la misión? La obra irá de gira por dos meses a Europa, pero ¿cuántas veces se presentará en Bolivia? ¿cuántos espacios tienen las condiciones técnicas para acoger esta obra, cuántos pueden darles 2 días de montaje, quienes pueden acceder a entradas que cubran el costo de un espectáculo como este? Será que ¿La Misión de una Escuela Nacional de Teatro que funciona en uno de los barrios más pobres de Santa Cruz es una misión para europeos?

Y es que hay que pensar que una obra en tanto acontecimiento social no solo tiene que ver con lo que pasa sobre la escena.

Esta obra no tuvo un conversatorio, pero sí un desmontaje al que no pude asistir, amigas que sí asistieron al montaje comentaban que, a raíz de ciertas preguntas, era evidente esta falta de entendimiento de la propuesta escénica de parte de algunos actores.

Aún así, los pormenores de un desmontaje no justifican ante el público las falencias del espectáculo, a este no le interesa si las actuaciones no logran dar cuenta de la obra o si la puesta está descontextualizada, si la obra no le gusta se va, y hasta el ahora en todas las presentaciones de La Misión siempre hay público que abandona la sala y la obra.

Si ya viste la obra, puntúala!

FICHA TÉCNICA

Autor Heiner Müller Dirección Matthías Langhoff Elenco permanente de la Escuela Nacional de Teatro (Amassunu) Javier Ambol, Susy Arduz, Fernando Azoge, Selma Baldiviezp Casis, Alana Delgadillo, Jessie Gutierrez, Óscar Leaño, Antonio Peredo Gonzales, Ana Marcela Merdez, Marcelo Sosa y Gabriela Tapia Escenografía Matthias Langhoff y Catherine Rankl Iluminación y sonido Caspar Langhoff Asistente de dirección Carlos Sciaccaluga Administración Mireille Brunet Productor ejecutivo Marcos Malavia (Sourous compagnie)

Coproducción Bolivia Escuela Nacional de Teatro Coproducción Francia CDN Comedie de Caen, Festival Sens Interdits, Théâtre de L’Union, Festival Next, Sourous compagnie y Théâtre de la Ville.

Matthias Langhoff nació en Suiza después de que su padre comunista fuera liberado de un campo de concentración. A los 18 años volvió a Alemania e ingresó al Berliner Ensemble. Durante 20 años se dedicó a la dirección junto a Manfred Karge, impactando al público con su brutal visión de la historia. En 1985 Langhoff se fue a Francia. Continuó con su estilo provocador y barrocas puestas en escena, especialmente adecuadas para el teatro crítico de Müller, las tragedias de Shakespeare, el antiguo teatro griego y las obras de Brecht, O’Neill y Chejov.

Amassunu –que significa “palabras del agua” en lengua originaria– es el elenco permanente de la Escuela Nacional de Teatro (ENT) de Bolivia. Fue fundada en 2013, fruto de los 10 años de funcionamiento de la ENT. Su primer montaje fue La brújula del Chaco, con actrices y actores egresados de la escuela dirigidos por Jean Paul Wenzel. La obra fue invitada a realizar una temporada en el Théâtre du Soleil de Ariane Mnouchkine en 2014, después de la cual realizaron una gira por Europa.

TEATRO: Eterna (El Altoteatro)

18118633_1290468740988610_3052527537411908364_nChipana: Pathos y gallinas

Por: Toto Torres

Breve Crítica

            Freddy Chipana, director de El Altoteatro, tiene un largo recorrido teatral, lo que permite hablar de un estilo que gradualmente se ha consolidado en su trabajo, recurrencias tanto formales como estéticas están presentes en Eterna, su última obra, y vale la pena tenerlas en cuenta.

Uno de los elementos constantes en el trabajo de Chipana es el énfasis que él pone, como autor y director, en el pathos de la obra; las obras de Chipana son siempre patéticas, entendiendo este término desde su origen como relacionado con la emoción y el sentimiento.

            En las obras de Chipana las emociones están exacerbadas, tomando a Eterna como ejemplo, las hijas sufren la tiranía de su madre, pero lo hacen con gestos grandes, movimientos histriónicos y textos que, sin ningún tipo de filtro, nos abren un camino directo a las emociones de los personajes; no hay duda ni misterio detrás de qué es lo que pasa al interior de estas mujeres.

Algunas dramaturgias trabajan a partir de dar evidencias, indicios al público para que éste construya en vivo las piezas faltantes de la obra, por el contrario acá se trabaja por medio de lo evidente, ya casi todo está construido e incluso en algunos casos claramente remarcado. La música en Eterna, por ejemplo, no permite que el público se equivoque al momento de leer la escena, marca claramente una intencionalidad dramática del director; si el público se entrega a lo que el director propone será llevado a donde él desea; y normalmente Chipana guía al público desde lo patético de la escena a lo patético de la realidad, las pautas de lectura que él marca y el desborde emocional de los personajes apuntan al desborde emocional de los espectadores, esta es una de las recurréncias que creo que marca su estilo.

            El método que tiene para llevar al público a lo patético es muy efectivo, pero creo también que es un riesgo, porque para asegurarse de que el camino está bien marcado Freddy termina subrayándolo constantemente, la música no solo ayuda y es clara, sino que se repite hasta el punto en el que pierde fuerza por evidente, porque ya la esperas y deja de aportar. Algo similar sucede con el texto, desde un principio se establece a partir de la palabra un paralelismo entre las gallinas que las hermanas despluman constantemente y ellas mismas, pero una vez que se ha establecido dicha convención no se la desarrolla, se la remarca una y otra vez, no avanza, como si hubiera el temor de que no se va a entender dicho paralelismo, como si no se confiara en la capacidad de lectura del público.

Pregunta

El FITCRUZ (Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra) tiene conversatorios con algunas obras que se presentan. Fui al conversatorio de Eterna con la pregunta: ¿Será Freddy consciente de estos mecanismos repetitivos o serán intuitivos en él?

Post-Conversatorio

En la charla que tuvimos, Freddy nos contó que efectivamente hay temáticas recurrentes y métodos de creación que están presentes como una constante en su trabajo, pero que recurrencias estéticas o narrativas no están incluidas voluntariamente.

Para tratar de repetirse lo menos posible, El Altoteatro (grupo de Freddy), trabaja a partir de la investigación y en muchos caso el intercambio con otros grupos, creando un lenguaje propio en torno a la técnica de la escena.

En relación a lo patético, dijo que es posible que así sea, pero que no hay la intención de llevar al público a ese lugar de pathos, ya que al ser cada persona distinta hay elementos que pueden resultarle patético a un público y no así a otro.

Ficha técnica

Obra

Eterna

Director

Freddy Chipana

Elenco

Carmen Luisa Tito
Alejandra Quiroz
Mariela Salaverry
Francisca Osella

Sonido
Ariel Baptista

Si ya viste la obra, califícala!

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