LOST IN CONTEMPLATION OF WORLD

DOCUMENTAL: An open secret (Un secreto a voces)

Por: Mónica Heinrich V.

Cuando surgió el escándalo del productor Harvey Weinstein y el centenar de denuncias en su contra por abuso sexual, lo primero que pensé fue cuánto iba a tardar en caer Bryan Singer, el director de X-Men. Fue así que me puse a googlear su nombre. Para mi sorpresa, y a pesar del agitamiento de esa tapa de petos que  tiene a Hollywood en jaque desde hace meses, nuestro amigo Singer seguía pasando casi inadvertido.

Claro, el señor estaba inmerso en lo que será la biopic de Freddy Mercury y a nadie parece importarle que haya sido acusado de abuso sexual a menores durante toda su carrera. Para ver el timeline de abusos que este mes se ha engrosado con dos denuncias más, les dejo este link: Troubled films to Rape Claims

Escarbando más en la red me encontré con el testimonio de la documentalista Amy Berg que decía haber asistido a una de las famosas fiestas de Singer y que gracias a eso decidió comenzar un documental para destapar la mafia de pedófilos detrás de cadenas como Nickelodeon, Disney y Hollywood en general.

El documental en cuestión se llama An Open Secret (Un secreto a voces) y aunque vio la luz el mismo 2014 en el que Singer fue acusado de violación a dos menores , ha sido prácticamente marginado de las plataformas de torrents y de descargas. Tampoco tuvo estudios que respalden su distribución y fue relegado al olvido o al desconocimiento. Lo que no deja de ser una sorpresa, tomando en cuenta que su realizadora ha sido nominada al Oscar por el documental Líbranos del mal (reseñado AQUÍ) sobre el sacerdote irlandés Oliver O´Grady que abusó a decenas de niños.

¿Por qué un documental sobre un tema tan delicado realizado por una persona seria y profesional, con prestigio, no ha tenido eco en ningún lado? Porque Singer está protegido por la industria, la misma industria que durante años calló lo de Harvey Weinstein y lo de Kevin Spacey.

Los sospechosos habituales: Bryan Singer, Matt Lauer, Harvey Weinstein, Garrison Keillor and Kevin Spacey. Famosos acusados de abuso sexual. Composite: Rex/Shutterstock/Guardian Design Team

An open secret comienza con un mensaje a las víctimas: Sé valiente, denuncia. La vida se pone mejor.

Luego vemos una secuencia de un episodio de la famosa serie Blanco y Negro (Different Strokes). En ella, Arnold (Gary Coleman) es manipulado por un carismático adulto que luego se sabe era pedófilo. Willis (Todd Bridges) y Kim (Dana Plato) comentan junto al Papá de la serie sobre lo terrible que había sido descubrir que el señor estaba enfermo y que había que cuidarse de él. En paralelo el actor Todd Bridges, ya en la actualidad, declara cómo no puede ver episodios de la serie que lo hizo famoso. Bridges era abusado por su publicista, y su padre lo supo pero prefirió seguir recibiendo las ganancias que los contactos del violador le reportaban.

Todd Bridges abrazado por Arnold (su hermano menor en la ficción)

De ahí, el documental desenrolla una madeja de relaciones, conexiones y víctimas que solo puede producir escalofríos.

Para muestra un botón: los niños actores suelen sacarse una foto que se llama headshot y que generalmente va adjunta al currículum que presentan en los castings. Desde hace años estas fotos que tendrían que ser de uso exclusivo de Agentes o Directores de Castings se ofertan en Ebay. Algunas fotos muestran a niños o adolescentes sin polera, en actitudes “sexys”. ¿Quién las vende? ¿Quién y por qué alguien las compraría? Cuando se hizo una investigación sobre quién estaba detrás de estas ventas, se llegó hasta Bob Villard conocido Agente de estrellas infantiles. Tan conocido que sus clientes fueron Leonardo Di Caprio y Tobey McGuire, entre otros. Villard ya tiene dos condenas encima: 1) por distribución de pornografía infantil y 2) por abuso sexual a un menor.

Otro caso similar es el de Martin Weiss, un agente infantil que ha sido condenado por abuso sexual y aún tiene clientes a su cargo. Este sujeto era muy querido en la industria, y también un hombre adulto, soltero, que vivía solo y que invitaba a sus clientes (menores de edad) a dormir a su casa. Pijamadas que eran consentidas por los padres de las víctimas sin imaginar que se trataba de un pedófilo.

Martin Weiss con algunos de sus clientes

Lo del abuso sexual dentro de la industria no es una cosa aleatoria, quizás lo más estremecedor que revela An Open Secret es el sistema montado alrededor de los abusos que protege a agentes, directores, productores y actores. Corrijo, no solo se protegen unos a otros, sino que alimentan su enfermedad entre ellos.

Uno de los casos más emblemáticos es el de DEN una especie de proyecto de streaming de los 90s previo al auge de youtube o netflix, que llevaron a cabo tres socios: Marc Collin Rector, Chad Sackley (novio adolescente del primero, 15 años menor) y Brock Pierce (actor infantil adolescente que Bryan Singer les presentó a la parejita y que pasó por las manos de Bob Villard). Los tres vivían en una mansión en la costa este de Estados Unidos desde la que creaban contenido para redes sociales.

En esa mansión se hacían fiestas hedonistas a las que asistían productores, actores, directores, agentes y sí, niños. En las fiestas no había nunca una mujer presente, ni siquiera entre las personas que servían la comida o la bebida, duraban hasta muy tarde y los niños corrían por el jardín o chapuceaban en la piscina desnudos.

El ex presidente de DEN es David Neuman, actual ejecutivo de Disney y con acusaciones de abuso sexual encima. Bryan Singer, cuando no, era uno de los inversores más fuertes del proyecto. Otro de los asiduos asistentes a las fiestas y parte del grupete, era Brian Peck, gran amigo de Singer. Un actor menor actualmente condenado por abuso sexual y que en Hollywood trabaja como coach infantil de niños actores de la cadena Nickelodeon. Así es, toda esta gente a pesar de su prontuario, sigue trabajando y teniendo acceso y relación con niños.

Cuando pensás que has visto lo peor, tenés a un anciano Michael Harrah, una especie de leyenda en cuanto al manejo/casting/coaching de niños actores y que además es uno de los fundadores del SAG (Sindicato de actores) que cuenta que él mismo fue abusado de niño pero que es “algo común”. Harrah a lo largo de su vida ha llevado a niños a dormir a su casa y aunque no tiene prontuario alguno, Amy Berg consigue un audio de una conversación teléfonica en la que Harrah acepta haber tocado indebidamente a un niño en el pasado.

Dejo otro link que cuenta cómo el casting infantil de la famosa película con Jack Black, Escuela del Rock, fue hecho por un pedófilo convicto, entre otros detalles macabros de lo que la industria permite: 10 perturbadoras historias acerca del problema de la pedofilia en Hollywood. 

Esto es solo la punta del iceberg. Las denuncias de abuso sexual en Hollywood tanto en personas menores de edad como adultos son miles y al tratarse de un sistema en el que se mueve mucho dinero hay personajes como Bryan Singer que estarán protegidos hasta que dicha protección no caiga por algun motivo.

Singer ha sido despedido recientemente de la biopic de Freddy Mercury, pero todo apunta a que además de su oscuro pasado, su comportamiento en el set dista de lo profesional (problemas con los actores principales, malos tratos, llegadas tarde, desapariciones inexplicables) y el estudio al fin se ha cansado.

Eso no quita que siga impune de las acusaciones de abuso sexual, pero quizás sea el puntapie inicial de algo más grande.

El documental, por su parte, aborda el relato de cinco personas que se animaron a denunciar, que fueron niños víctimas de esos depredadores y que llevan años exigiendo justicia y viendo cómo esta justicia les es negada.

Evan Henzi, una víctima de Martin Weiss con Amy Berg, la directora.

Esto no es una sorpresa, ni un descubrimiento para el mundillo de Hollywood, esto es un secreto a voces. De algo que todos saben y callan.

En An Open Secret escuchamos a las víctimas (como tiene que ser) y se intercalan los detalles de los abusos y abusadores con las consecuencias para las vidas de los afectados. Drogas, alcohol, confusión de identidad sexual, culpa, depresión, suicidio. En una industria despiadada donde sin contar el abuso sexual, las exigencias del sistema, las ansias de fama, de reconocimiento, el poder, el dinero o la falta de él, se convierten en un grave problema, el abuso sexual se mezcla a ese cocktail de manera explosiva.

Quizás lo que se le puede criticar al documental es que termina convirtiéndose en un anecdotario, y el análisis que amerita cada caso se resume en el hecho (abuso) y en cómo lidió la víctima con dicho abuso, sin darle mayor profundidad.

La directora, Amy Berg, decide no finalizar su trabajo bajo la pesada sombra del abuso, sino con el testimonio de estos chicos-hombres que se liberaron al denunciar y aún no teniendo la justicia o el castigo de su parte, la denuncia, dice una de las víctimas de Martin Weiss, vale la pena.

Lo mejor: necesario y revelador Lo peor: su escasa distribución y la falta de consecuencias o castigos para la gente expuestas  La escena: la de Michael Harrah y la entereza al final de Evan Henzi Lo más falsete: … El mensaje manifiesto: creo que no es un tema solo de la industria sino de poder en general… El mensaje latente: denunciar vale la pena El consejo: denunciar vale la pena El personaje entrañable: los niños El personaje emputante: los abusadores y quienes los encubren El agradecimiento: por las valientes denuncias.

EXTRAS

Acá An open secret para ver online, aunque solo hay su versión en inglés.

AN OPEN SECRET. Official PG-13 version. Copyright Esponda Productions LLC #AnOpenSecret from Matt Valentinas on Vimeo.

Si ya la viste,puntúa la película!

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