Literatura: Sherlock Holmes (Conan Doyle)

De Arthur Conan Doyle se ha dicho mucho, que si era misógino, que si era increíblemente antipático, que si tenía cualidades o inclinaciones violentas, y lo más perturbador de todo era el rumor que lo ligaba con los asesinatos de Jack, el destripador. Supuestamente Sherlock Holmes investiga en la ficción un caso de naturaleza demasiado similar a los truculentos hechos que asolaron Inglaterra en esas épocas. Se dice, además, que la desaparición de Jack coincidió con la salida de Doyle de Inglaterra.

Cositas, y cositas. También se habló del supuesto plagio que Doyle hizo del personaje a otro individuo que nunca pudo comprobar que el plagio realmente existió, pero que fue lo suficientemente fuerte como para que nosotros, años y años después, conozcamos la situación.

A diferencia de Agatha Christie, Sir Doyle creó un personaje únicamente masculino, su obra se centra en las aventuras y singularidades de Sherlock Holmes. En cambio Agatha, mucho más viva, y más respetuosa con su público femenino, introdujo en el escenario además de Poirot, a Ms. Marple.

Holmes está muy bien construído, sin que eso signifique que despierte algún tipo de atracción, porque repasemos su perfil: hombre soltero, constantemente obsesionado con la lógica y los procesos inductivos, así como cualquier cosa relacionada con el crimen o el delito. De naturaleza más bien reflexiva y distante, Holmes pocas veces demostrará una emoción más fuerte que la curiosidad o el interés que un caso le pueda causar.

Watson por su parte, será el médico amigo que…bueno aquí la verdad no sé si poner “ayude”, o “soporte”…bueno, que esté ahí, creo yo más como recurso literario para que nosotros no quedemos de mensos que como indispensable, pero que contrariamente a lo dicho en líneas anteriores, se tornó indispensable.

Prueba de ello es que en general las películas de suspenso que tienen policías o detectives, se valen de uno brillante que es el principal, y otro atontadito que es el secundario.

Doyle en la vida real fue médico y es obvio que el personaje que lo representa es Watson, para las deducciones lógicas de Holmes tuvo la ayuda de un profesor universitario, faltaba más, porque Doyle no era muy dado a esas cuestiones inductivas, en lugar de profesar la racionalización de Holmes en sus últimos años de vida se le dio por lo paranormal, dizque fantasmas y cosas de esas inexplicables, y que Holmes, el personaje, nunca abordaba por no ser cuestiones que puedan ser tangibles y explicables.

Ahora, la labor de Doyle no nació de la nada, ni mucho menos tiene la originalidad que creemos, porque si recordamos bien, Poe ya nos había regalado a Dupin en Los crímenes de la calle Morgue. Y Watson como agregado también ya habia sido precedido por personajes de Poe y Gaboriau, sin que esto quite que al ser Sherlock Holmes una saga de casi 100 relatos, sean los que han marcado época dentro del género.

El libro que voy a reseñar o resumir, es una edición donde se juntan tres de sus más conocidos compendios de relatos. Tiene 377 páginas y es muy sencillo y ameno de leer.

CONOCIENDO A HOLMITO

La primera parte es Estudio en escarlata, acá asistimos al encuentro inicial entre Watson y Holmes, Holmes anda buscando departamento y Watson, un poco malherido y pobretón, acaba de llegar Afganistán cuando se libraba una guerra contra los ingleses. Por una tercera persona logran ponerse de acuerdo para compartir hogar, todo muy bonito.

Fue amor a primera vista, Holmito pensó: “este Watson no mata ni una mosca” y Watson pensó “Holmito se las trae” a ambos los atrajo lo que les faltaba personalmente.

Holmes, que era un jovenzuelo de universidad, ya andaba husmeando por ahí, sabía sobre las huellas que dejaba cada tipo de barro, cómo detectar el tipo de ruedas de un carruaje, cómo determinar en qué lugar de la ciudad había estado una persona de acuerdo a algunos elementos, es decir, ya andaba medio zafadito, y fumador a morir.

Watson, desde el principio muestra una ingenuidad muy mal disimulada, y una devoción casi instantánea a Holmes, al parecer Watson no tiene vida, ya que vive echándole flores a lo que Holmito dice, hace, piensa o sueña.

Él, como médico, debería tener casos interesantes también, pero ni mencionarlos, a menos que esté inmiscuído Holmito. Eso es amor y lo demás son cuentos.

Entonces que Holmito y Watson viven en alegre concubinato, y antes de que el alelado de Watson se dé cuenta se halla inmerso en un caso criminal que en su vida soñó participar, aunque acá entre nos, todo eso medio retorcido lo atraía profundamente.

 

En este primer acercamiento, el caso que surge es largo, un hombre fue asesinado en una casa abandonada, en las paredes se escribió con sangre “Rache” (venganza en alemán), el muerto no presenta ningún signo de violencia,ni alguna causa probable de muerte, por lo que la sangre del escrito no es suya.

 
Acá ya surgieron algunos problemas con Holmito (problemas míos aclaro), porque Holmito utiliza como métodos inductivos o deductivos cosas a veces muy subjetivas y muy estereotipadas, ejemplos? Bueno, conocerán la teoría de los humores de Hipócrates no? aquella que hacía una tipología de la personalidad de acuerdo a los tipos de humores (líquidos del cuerpo humano) que según cuál segregaba más el cuerpo humano, una persona podría tener x temperamento (melancólico, colérico, flemático, etc..).
 

De ahí surgieron otras teorías, hasta que se manejó la teoría de que una x característica del rostro o contextura corporal podrían determinar si tenías o no inclinaciones criminales, cosa que ahora no tiene validez alguna.

 
Holmito se queda más atrás, muy cerca de Hipócrates. Es decir, en el caso de la palabra Rache, se determina que fue escrita con la sangre del asesino y que lo más probable es que el asesino haya sangrado por la nariz, por lo cual Holmes deduce que si sangró por la nariz es porque es un tipo emocional, y que si es de temperamento emocional, su cara tiene que ser rubicunda. Ergo una tontería. Que se comprende por la época.
 

No contento con eso Holmito deduce que si hay huellas de pisadas donde las zancadas son amplias, quiere decir que la persona es joven, porque un viejo no pueda dar zancadas grandes. Y si el joven estaba con dolor de estómago? o si tenía ganas de hacer pis? qué se yo, que pura verba si se fijan bien, pero se comprende porque obedece al contexto de su época.

 
En fin, que de todas formas el caso logra cerrarse dignamente y como se hace costumbre en todos los relatos de Doyle, quedamos contentos.

HOLMITO NO ESTABA MUERTO ANDABA DE PARRANDA

La segunda parte es un compendio de relatos intitulado Sherlock Holmes sigue en pie, qué tal, un prefacio edulcorado de Doyle donde habla sobre la vida propia que tomó el personaje Holmito.

Sabido es por todos que Doyle lo intentó matar cruelmente pero que las hordas descontroladas de lectores lo obligaron a resucitarlo al mejor estilo de Misery. El prefacio enmarca 6 relatos, que resumiré lo más brevemente posible.

Aclaro, también, que una vez pescás el hilo de pensamiento de Holmito ya más o menos adivinás quién es el asesino o cuál es el misterio, aunque Doyle siempre tiene un elemento sorpresa bajo la manga.

– “La aventura del cliente ilustre” .- El relato empieza con una sesión erótica en un baño turco entre Watson y Holmito (no les miento), Watson, para variar, es nuestro narrador. Un señor de esos de las grandes esferas (no por nada cliente ilustre) solicita los servicios de Holmito, un individuo de muy buena facha (cosa que es enfatizada por Doyle con términos como hermoso, precioso, bellas facciones, seductor y cosas en ese tono) quiere ligarse a una señorita de muy buena familia pero bastante bruta, el tipejo tiene fama de asesino, de vividor y de mujeriego, pero la individua a toda costa quiere casarse con él, bueno que el viejo (el ilustre) quiere que Holmito se encargue de que el matrimonio no se lleve a cabo.

Holmito hará gala de todos sus dones, aunque desde ya se le sale lo misógino cuando dice que esa es tarea por demás difícil debido a lo incoherente del comportamiento femenino. No por nada anda con Watson, y no por nada su mayor pasión fue su némesis, Moriarty.

-”La aventura del soldado de la piel decolorada”.- Acá si sos vivo y tenés un conocimiento apriori y deductivo podés imaginarte desde el título hacia dónde se dirige Holmito con esta aventura. En esta ocasión, un hombre solicita los servicios de Holmito para que le ayude a obtener información sobre un ex compañero de batalla a quien no ve hace mucho y de quien dejó de recibir correspondencia, siendo los hechos de su desaparición muy misteriosos. El narrador en este caso es Holmito, será por eso que fue un poco más cantada la solución del caso.

– “La aventura de la piedra preciosa de Mazarino”.- Uno de los relatos más flojos, dizque Holmito está encargado de encontrar una piedra que tiene valor nacional, tan tarado es el asunto que los criminales van directamente a buscar a Holmito y en una de las escenas más bobas que he leído en mucho tiempo todo se resuelve de una manera muy jocosa.

– “La aventura de los tres Gabletes”.- El relato empieza con la irrupción de un negro de dimensiones descomunales a la habitación donde estaban sentados (para variar) Holmito y Watson, podría decir una teoría acerca de la simbología del negro en el relato pero mejor me callo, bueno que Watson relata muy consternado este caso, se dicen unas cuantas cosas, algunos comentarios un poco racistas de mi amigo Holmes (aludiendo al olor del negro y cosas así), pero bueno, todo eso era porque a una vieja x le estaban queriendo comprar su casa, pero la casa con todo dentro, y resulta que ahí (obviamente hay gato, o mejor dicho GATA, encerrada). Regularín, a Holmito no se le mueve una pestaña cuando se enfrenta a la Gata, sospecho que con Moriarty habían más emociones.

– “La aventura del vampiro de Sussex” .- Este me gustó, Holmito se interesó en seguida como ocurre con el lector promedio, los vampiros siempre son atractivos, el asunto era que un viejo x (olvido los nombres) solicita los servicios de Holmito para que resuelva un caso bastante extravagante. El individuo en cuestión, se había casado con una sudamericana, y tuvo un hijo con ella, todo fue rosas y miel, hasta que hace poco supuestamente, la madre fue descubierta hincándole el diente al hijo de dos años, tal cual lo leen y aparentemente presa de locura. La resolución del caso fue bastante obvia, para un observador aplicado, pero no dejó de ser interesante.

 

– “La aventura de los tres Garrideb”.- En modus operandis era un poco similar al de la vieja de los Tres gabletes, un individuo x (otra vez) solicita los servicios de Holmis (otra vez) para encontrar un tercer Garrideb (por el apellido) por una cuestión bastante boluda acerca de una herencia, cosa que sin necesidad de ser Holmito nadie se podría haber tragado. Como se puede suponer detrás de ese hecho se escondía algo más intrincado.

HOLMITO Y SUS MEMORIAS

Finalmente la tercera parte se llama El archivo de Sherlock Holmes y abarca 6 relatos un poco más complejos que los anteriores pero con algunos errores mínimos.

– “El problema del puente de Thor”.- Ah, acá se trata de las más bajas pasiones. Sí, Doyle finalmente relata algo más o menos pasional aparte de las charlas íntimas de Holmito y Watson. Un viejo x le traía ganas a su empleada, y al estar casado eso le impedía estar con la mujer, bueno, que la esposa es asesinada y la empleada acusada del asesinato, el viejo, sin que el cuerpo de la tipa se haya enfriado le pide a Holmito que averigue quién fue el verdadero asesino de su esposa para que esa divina mujer (la empleada) no pague injustamente con su vida un crimen que no cometió.

– “La aventura del hombre que reptaba” .- Este me causó algo de gracia, aunque como pueden imaginar la situación era más bien dramática. Holmito es informado y solicitado (vaya que tenía clientes) acerca del cambio de temperamento de un viejo que era profesor, que de ser un pan de Dios se convierte en el terror de la familia siendo impredecible su comportamiento e incluso visto, tal cual, lo dice el título reptando. Holmito, que pese a lo que en algunos relatos pensé, no es ningún estúpido caza al vuelo, qué acontecía por esos lares.

– “La aventura de la melena de león”.- Holmito, como nunca, estaba vacacionando sin Watson, y le llega un caso por casualidad, una persona conocida suya, cae a sus pies mientras estaban en la playa con signos de haber sido torturado, lo último que alcanza a decir el tipo es algo como “melena de león” y luego estira la pata, nunca vi a Holmito tan ineficiente, debo confesar, pero termina resolviendo el caso de forma interesante.

-”La aventura de la inquilina del velo”.- Ah, acá sí me dio cosita. Yo pensé que no podía haber nada más perturbador que Holmito y Watson en el baño turco hasta este relato. Una mujer que trabajaba en un circo, junto a su marido, fueron atacados por un león que por lo general estaba bien alimentado, y que nunca tenía comportamientos agresivos. El esposo de la mujer muere, y la mujer queda desfigurada debido a que el león le carcome la cara. El caso, que no es tal, simplemente es el relato de la mujer que quiere contar su verdad.

-”La aventura de Shoscombe old place”.- Bueno, acá todo lo que parece ser no es. Resulta que a Holmito le llega una caso extraño, un tipejo que es conocido en el farandulete como alguien de cuidado, ha empezado a mostrar un comportamiento extraño, su hermana del alma ha adquirido costumbres extrañas, tan es así que no sale ya de su casa y se corre el rumor que bebe más que un camionero. Holmito y Watson hacen de las suyas y el caso resulta ser más simple de lo que se pensaba.

– “La aventura del fabricante de colores retirado”.- Ah, Holmito no se vio venir ésto. Un viejo x, le pide a Holmito que lo ayude a encontrar a su esposa que se fugó con el vecino. Todo parece ser una cosa con tintes pasionales, y la verdad se confirma al final, fue una cosa de naturaleza excisavemente pasional.

Hasta aquí las aventuras de Holmito, debo decir además algo con respecto a la excelente conducta de Holmis. Ya que jamás, ante el escape de un asesino, o ante la infructuosidad de sus deducciones dirá: “Mierda, me cagó en la $%/”()(!”, lo máximo que dirá será “Se nos ha escapado Watson”. Tampoco, en un momento de alegría o lucidez dirá: “Lo hice pelota, lero lero candelero” nononono, él dirá algo así: “Estupendo Watson!”.

Entonces, que Holmito es interesante y podés entretenerte con sus casos es indiscutibe, pero que como ya mencioné alguna de sus deducciones “lógicas” no son tan lógicas, y los tiempos modernos hacen que mirés con relativo desdén algunas de sus deducciones, que cualquier capítulo de CSI revuelca, también.

Desde el punto de vista personal debo decir que Holmito tiene la personalidad de una piedra, cero picardía, bien mustio, pero ESA es su gracia. Watson alcanza niveles insospechados en este último apartado, juntos forman, sin duda, una de las parejas literarias más inolvidables. Recomendar a Holmito? Faltaba más, les aseguro que quedarán satisfechos.