Suerte, maldita suerte

Weno, parece ser que definitivamente Aullidos de la calle nació sin pan bajo el brazo, sin estrella de Belén, sin suerte, sin futuro, sin auspicio espiritual….sin nada de nada che, si se están preguntando dónde carajos la compran, pues tendrán que aguantarse, nuestro número cuatro se encuentra entre el sigue y el detente…Sí, ya sé…anunciamos con bombos y platillos que estaba lista porque eso nos dijeron en imprenta dos días antes, pero ustedes ya saben que en esta vida nada es una verdad absoluta, llegó el momento de recoger y tuvimos que recibir la triste noticia que el prensista (el + capo, el que en durmiendo hacía todo el trabajo) se desmayó y fue dado de baja…capaz que nosotros le hayamos pasado la maldición “aullidos de la calle”. En resumidas cuentas, si Dios es grande el lunes tendremos una tercera parte de nuestros ejemplares…pero lo dicho…cualquier cosa puede suceder. Oigan, no es por nada, pero no ha existido un sólo número de nuestra accidentada publicación en que no hayamos sufrido por algo…

Por lo pronto toca resignarse y abrazar con desesperación la fe…ahh, otra cosa, Fred Núñez y algunos compañeros de la escuela nacional de teatro (ENT) están preparando una performance cortita estará mortal y se hará sobre todo en las universidades. Cuando esté OK, confirmado y con un claro panorama…se les avisará y comentará de esas actividades. Bueno, toca esperar lunes y ver si es un nuevo día…

Mónica Heinrich V.

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